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El método Karezza, disfruta del sexo sin llegar al orgasmo

El método Karezza, disfruta del sexo sin llegar al orgasmo

La sexualidad humana es algo muy complejo y no hay un modo único de disfrutar de ella. Aunque muchas personas no conciben relación sexual sin búsqueda del orgasmo, hay a quienes les parece más interesante no dar importancia al clímax y centrase en disfrutar de las caricias sin prisas. Hay un modo de disfrutar del sexo sin buscar el orgasmo se le llama método Karezza. Su objetivo es motivar un encuentro erótico en el que se reforzarán los vínculos afectivos y emocionales dentro de la pareja.

Contenido

  • 1 ¿En qué consiste el método Karezza?
  • 2 Beneficios del método
  • 3 Cómo practicarlo

¿En qué consiste el método Karezza?

Para la mayoría de las personas tener un orgasmo parece una obligación y una prueba de que la relación sexual es satisfactoria. Esto provoca estrés en muchas ocasiones impidiendo incluso el goce real. El método Karezza se basa en el afecto y en los sentidos de tal manera que el orgasmo deja de convertirse en una meta como tal. El objetivo de este método es conseguir más placer e intimidad y menos presión. Sirve para disfrutar del acto sexual en su conjunto sin centrarse en cómo acabará.

Esta técnica tiene como consecuencia reforzar la confianza y la intimidad de la pareja ya que no impone ninguna presión, permite cambiar la rutina y disfrutar de una forma diferente del cuerpo del otro.

Para llevarlo a cabo es factor tiempo es fundamental, es un método que requiere un espacio de tranquilidad donde no haya interrupciones y la pareja este aislada de todo y de todos. Masaje, aceites, todo vale mientras que la pareja se sienta a gusto y con ganas de disfrutar sin prisas.

Este método no es algo novedoso aunque todavía hay mucha gente que lo desconoce. La creadora de este método fue una mujer llamada Alice Bunker Stockham a finales del siglo XIX quien tomó su nombre de la palabra italiana “carezza” que es caricia. Creó este método para que los amantes centraran la atención en la estimulación y las caricias y así prolongar esa sensación de excitación máxima el mayor tiempo posible consiguiendo con ello un placer mayor que con el orgasmo. En este tipo de sexo se practica las respiraciones profundas y los movimientos lentos, las caricias, las miradas y el contacto piel con piel. En resumen, en lugar de experimentar una pasión desatada sus participantes viven una especie de amor espiritual.

Al método Karezza también se le puede denominar como “coitus reservatus”, ya que esta práctica hace que el hombre evite la eyaculación demorando esta y el orgasmo el máximo tiempo posible.

Beneficios del método

Muchos se preguntarán que de bueno puede tener una práctica en la cual no se llega al orgasmo.

Para muchas personas, esto parece que no tenga sentido. Sin embargo, para los defensores y practicantes de este método hay muchos beneficios, algunos de los más importantes serian:

  • Aumenta la conexión emocional con la pareja
  • Ayuda en problemas de salud como la prostatitis y los dolores menstruales
  • Permite el mantenimiento de la energía sexual de los miembros de la pareja

Aunque no se ha demostrado científicamente que mejore la salud y que beneficie la relación en la pareja y la libido de ambos participantes, sí que ha ayudado a dar un toque de chispa sexual a muchos matrimonios y a resolver problemas dentro de la pareja ya que este método ayuda a liberar oxitócica en el cerebro. Esta hormona favorece los estados de calma y relajación y está vinculada con las relaciones sociales.

Cómo practicarlo

Este método es muy diferente a los enfoques sexuales convencionales. Los expertos recomiendan practicarlo al menos durante tres semanas antes de descartarlo. Es importante, por lo tanto, tener una buena comunicación con la otra persona. La idea es acariciar el cuerpo de forma relajada y tranquila, prestando una total atención a lo que estamos haciendo. Es muy importante evitar en un principio el contacto con las zonas erógenas. En cambio, besos, abrazos y todo lo que sirva para transmitir amor a la otra persona está permitido. Más adelante sí que se puede tocar los genitales, pero relajadamente y sin intención de llegar al orgasmo. El foco debe de concentrarse en la unión de los cuerpos y en la creación de confianza.

Si en algún momento se experimenta un aumento del deseo y las prisas por terminar, lo ideal es detenerse durante unos segundos y centrar la atención a todo lo que se está sintiendo. No se ha de olvidar que el objetivo es experimentar una mayor conexión con la otra persona.

Es un método muy recomendable para las parejas con problemas sexuales. Por ejemplo en el caso del vaginismo, ayudará a relajar la contracción involuntaria antes de la penetración. También sí se sufre de disfunción eréctil, la ausencia de presión será beneficiosa para el varón.

En resumen, es una manera de disfrutar del sexo in presiones ni prisas que vale la pena probar.

Bibliografia

Stockham, Alice B, Karezza Ethics of Marriage, Kessinger Publishing, 2004