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Frases célebres de Manuel Azaña

Frases célebres de Manuel Azaña

Manuel Azaña (1880-1940) fue un periodista, escritor y político español que presidió la II República durante la Guerra Civil (1936-1939).

Manuel Azañafue, sin duda, unos de los líderes más importantes de la II República Española. No solo durante la guerra, sino en los momentos previos a la misma. Antes de ser Presidente, llegó a presidir el Consejo de Ministros (1931-1933).

Trató de impulsar varias reformas que España demandaba desde hacía década. No obstante, muchas de estas reformas jamás fueron implementadas por su oposición interna y externa.

Políticamente, Manuel Azaña, tenía un pensamiento de izquierdas, republicano y anticlerical. Perteneció a la Generación del 14, junto con Ortega y Gasset, y trató de promulgar proyectos para la reforma de la vida política española.

Tras llegar a los más alto en la II República, Manuel Azaña, se mostró desencantado con la deriva que había llevado al Régimen al caos y la destrucción. Una deriva impulsada por el Frente Popular, con el que Manuel Azañase despachó a gusto en muchas ocasiones (criticó muy duramente a sus compañeros de viaje).

Finalmente, con la guerra perdida, huyó a Francia, desde donde presentó su dimisión como Presidente de lo que quedaba de la República. Procuró una paz negociada con Franco, pero este le exigió la rendición incondicional, cosa que se produciría el 1º de abril de 1939. Abandonado por todos, Manuel Azaña moriría al año siguiente en su exilio en Montauban, Francia.

Frases célebres de Manuel Azaña

“Cada hombre es un misterio impenetrable en vida y en muerte.”

“El amor a la vida crece en fuerza con la madurez del espíritu.”

“La tontería es la planta que mejor se desarrolla.”

“Los placeres en proyecto son el origen del infortunio.”

“La vida ofrece a cada criatura su copa de amargura.”

“Yo no sé si soy un estadista. Lo que es cierto es que, de la política, lo que me interesa es mandar.”

“Os permito, tolero, admito, que no os importe la República, pero no que no os importe España. El sentido de la Patria no es un mito.”

“Lo que me ha dado un hachazo terrible, en lo más profundo de mi intimidad, es, con motivo de la guerra, haber descubierto la falta de solidaridad nacional. A muy pocos nos importa la idea nacional, pero a qué pocos. Ni aún el peligro de la guerra ha servido de soldador. Al contrario: se ha aprovechado para que cada cual tire por su lado.”

"No quiero ser presidente de una República de asesinos."

"La política republicana de izquierdas es una política tabernaria, incompetente, de amigachos, de codicia y botín, sin ninguna idea alta."

“… Y si esas gentes van a descuartizar a España, prefiero a Franco. Con Franco ya nos entenderíamos nosotros, o nuestros hijos, o quien fuere, pero estos hombres son inaguantables. Acabarían por dar la razón a Franco.”

"Siempre, es una palabra que no tiene valor en la historia y, por consiguiente, que no tiene valor en la política."

"La guerra está perdida; pero si por milagro la ganáramos, en el primer barco que saliera de España tendríamos que salir los republicanos, si nos dejaban."

"El patriotismo no es un código de doctrina; el patriotismo es una disposición del ánimo que nos impulsa, como quien cumple un deber, a sacrificarnos en aras del bien común; pero ningún problema político tiene escrita su solución en el código del patriotismo".

"Una persona de mi conocimiento asegura que es una ley de la historia de España la necesidad de bombardear Barcelona cada cincuenta años. El sistema de Felipe V era injusto y duro, pero sólido y cómodo. Ha valido para dos siglos."

“Las formas sociales y políticas en las que los pueblos pueden entrar y permanecer, no están sujetas a su arbitrio, sino determinadas por su carácter y su pasado.”

“La libertad no hace felices a los hombres, los hace sencillamente hombres.”

“Quienes han creído, o aparentado creer, que la República era antiborbonismo, anticlericalismo, anticentralismo, son unos majaderos o unos bribones.”

“Cada hombre es un misterio impenetrable en vida y en muerte.”

“Cuando los españoles puedan emplear en cosa mejor este extraordinario caudal de energías (… ) sustituirán la gloria siniestra y dolorosa de la guerra. Y entonces se comprobará, una vez más, lo que nunca debió ser desconocido por los que lo desconocieron: que todos somos hijos del mismo sol y tributarios del mismo río.”

“Tengo de mi raza el ascetismo y del diablo la soberbia.”

“Ni todos los conventos de Madrid valen la vida de un republicano.”

“No me importa que un político no sepa hablar, lo que me preocupa es que no sepa de lo que habla.”